martes, 17 de abril de 2018

Tarta "puding" de manzana


Tarta "puding" de manzana


  Tenemos ya unas cuantas tartas de manzana en el blog, así que no sé ya cómo llamarlas para distinguirlas. 
A esta le he llamado tarta "puding" porque me recuerda a eso, a un puding espesito pero con ese sabor a manzana que tanto me gusta en las tartas. 


En realidad, es muy parecida, en su elaboración, a la tarta de manzana Daniela, por ejemplo, pero la variación en la cantidad de ingredientes le da otra textura más compacta . 
A esta, además, le he dado un punto exótico con un toquecito de especias ( canela, cardamomo, nuez moscada y comino)




Ingredientes


  • 5 manzanas golden para la mezcla
  • 2 manzanas golden para la superficie
  • 200 gr de leche
  • 3 huevos 
  • 200 gr de harina
  • 125 gr de azúcar moreno
  • una cucharadita de especias molidas( cardamomo, muez moscada, canela y comino)
  • mermelada de albaricoque


Elaboración


  1. Pelamos y cortamos las 5 manzanas. Las trituramos con la leche, huevos, azúcar, harina y especias hasta conseguir una especie de crema homogénea.




  2. Engrasamos un molde de unos 26 cm, yo en realidad le pongo una cucharada de aceite sobre el que vierto la masa y el aceite se extiende por el molde ( un truco que me enseñó mi querida hermana).


3. Pelamos y cortamos las dos manzanas en láminas . Las ordenamos sobre la superficie, comenzando por la parte externa.



  4.  Llevamos al horno que estará precalentado a 200º C, con ventilador o arriba y abajo. En unos 30-35 minutos estará cocida. Para saberlo puedes introducir un pincho, debe salir limpio. Si comienza a coger demasiado color antes de que se haga por dentro, bajamos la temperatura a 180º C.











  5. Dejamos enfriar un poco y embadurnamos de mermelada de albaricoque. 




                                                                                          Qué rica!!!!!!

viernes, 13 de abril de 2018

Conejo con salsa de ciruelas pasas y alcachofas


Conejo con salsa de ciruelas pasas y alcachofas


  Madre mía qué platazo!!!!!
Si creías, como yo, que el conejo sólo está bueno al ajillo, te invito a que hagas esta receta. Particularmente si te gustan los sabores dulzones en los guisos salados. 
La combinación del toque dulce de la ciruela y la cebolleta con el sabor ligeramente amargo de las alcachofas y esa carne de conejo crujiente por fuera pero jugosa por dentro gracias a una "fritura" en poco aceite, rápida y fuerte; no puede estar más rica.
La receta es del cocinero y escultor Ramón Roteta, él la llama conejo braseado con alcachofas y lo presenta en el plato totalmente deshuesado, aprovechando los huesos del conejo para hacer el caldo. En lo demás, salvo que yo le he añadido un toque de tomillo, he sido fiel a su receta. Receta que le agradeceré eternamente porque va a pasar a ser una de mis habituales!!!!! Deseando estoy de compartirla con mis amistades!!!!!!
De momento, la comparto contigo:



Ingredientes ( para 2)


  • un conejo troceado ( yo he quitado algún trocito para hacer un arrocito)
  • 3 alcachofas
  • 1 ajo
  • 1 cebolleta
  • 8 ciruelas pasas
  • 40 gr de brandy
  • 40 gr de vino blanco
  • 150 gr de caldo concentrado ( caldo de ave que he tenido reduciendo para que se concentren los sabores)
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal
  • tomillo seco
  • pimienta recién molida
  • una cucharadita de harina de maiz disuelta en un dedito de agua 


Elaboración

 Las ciruelas:

  1. Ponemos a hidratar las ciruelas con el brandy.


La salsa:

  1. Una vez reducido el caldo, para ello sólo hay que poner una buena cantidad de caldo ( unos 350 gr) y dejarlo a fuego moderado hasta que reduzca a la mitad... 
  2. Ponemos un poco de aceite en una sartén, añadimos el ajo picado. Cuando comience a chisporrotear, añadimos la cebolla cortada en medias lunas y una pizca de sal. Dejamos pochar suavemente hasta que comience a tomar colorcito, esto llevará su tiempo. 


3. Añadimos entonces el caldo concentrado y las ciruelas pasas que habremos hidratado con el brandy. Añadimos también este brandy y el vino. Dejamos a fuego moderado hasta que quede todo como algo espeso.



 4. Al final de la receta, colaremos y tendremos, por un lado, la guarnición de ciruelas y cebolleta, y por otro, el caldo que espesaremos con la cucharada de maizena diluida en agua fría convirtiéndolo en salsa.


Las alcachofas:

  1. Ponemos un chorrito de aceite en otra sartén. Añadimos las alcachofas limpias y troceadas en cuartos ( al limpiarlas y cortarlas las restregamos con limón para que no se oxiden).  Añadimos un poco de sal, salteamos a fuego fuerte hasta que cojan color, cubrimos con una tapa y bajamos a fuego mínimo para que se hagan blanditas por dentro ( esto también llevará su tiempo, una media hora).



El conejo:

  1. Ponemos una cucharada de aceite en otra sartén, salpimentamos el conejo troceado. Añadimos a la sartén, espolvoreamos de tomillo. Doramos a fuego de moderado a fuerte para que coja un bonito dorado por fuera pero que no se haga mucho por dentro para que no se nos seque. En unos minutos lo tendremos. 


Emplatado:

  1. Colocamos la guarnición de ciruelas y cebolleta en el centro del plato. Alrededor colocamos la carne y las alcachofas.

  
  2. Calentamos el caldo que hemos colado, diluimos la cucharadita de maizena en un poco de agua fría y vamos añadiendo al caldo hasta que nos guste el espesor, sin parar de remover para que no haga grumos.











 Salseamos y servimos bien calentito.




                                                                                               Delicioso !!!!!!

miércoles, 11 de abril de 2018

Alcachofas crujientes



Alcachofas crujientes


  Hace unos días, estuvimos celebrando el 91 cumpleaños de mi suegra. Como buenos valencianos, solemos tomar paella, no siempre valenciana. En esta ocasión tomamos un arroz del señoret y un arroz meloso de pato, como plato principal. Pero antes del arroz nos tomamos unos ricos aperitivos, entre ellos unas alcachofas rebozadas con un toque de miel que me encantaron.

He mirado muchas formas de rebozar las alcachofas: algunos las cortan finitas y las rebozan directamente, sin cocer, yo he preferido cocerlas previamente porque así creo que nos las pusieron en el restaurante, las he cocido al vapor para que no cogieran mucha agua. En cuanto al rebozado, entre los de harina y huevo de siempre, los de sólo harina o harina y agua...he elegido el que le suelo hacer a las berenjenas que me queda muy rico y muy crujiente, con harina y cerveza. Hoy me ha quedado particularmente crujiente porque he probado con harina de freír, que es una mezcla de sémolas y harina.

El resultado: unas alcachofas crujientes, crujientes por fuera y blanditas y jugosas por dentro.
Las puedes servir con un chorrito de miel, con alguna salsa tipo mayonesa, tomate, ... o simplemente con unas gotitas de limón.


Ingredientes

  • 6 alcachofas medianas

  • 100 gr de harina para fritos ( puede ser harina normal)
  • unos 130 gr de cerveza
  • una pizca de sal
  • un chorrito de aceite de oliva

  • abundante aceite de oliva para freír
  • limón para evitar la oxidación

  • un chorrito de miel de naranjo ( o de la que te guste)


Elaboración


  1. Hacemos el rebozado: Mezclamos la harina y la sal con el chorrito de aceite, vamos añadiendo la cerveza, poco a poco hasta que tengamos una consistencia de papilla bastante espesita que cubra bien la alcachofa ( siempre se le puede añadir algo más de cerveza si fuera necesario). Dejamos reposar en la nevera.




2. Ponemos 2-3 dedos de agua a hervir. Yo le he añadido una hoja de laurel, unos granos de pimienta, el tallo de una cebolleta, una rama de apio y perejil, siempre le dará más sabor. Después incorporaré el trozo de limón con el que voy a restregar las alcachofas para que no se oxiden



  3. Limpiamos las alcachofas, dejando lo más blandito y vamos restregando con limón.
Las cortamos en cuartos y las depositamos en el cestillo del vapor. Las colocamos sobre la cazuela del agua que ya estará hirviendo.




  4. Cocemos, al vapor, cubiertas con una tapa, unos 20 minutos para que queden blanditas pero que no se deshagan.


  5. Dejamos que enfríen un poco antes de comenzar a rebozar. Vamos sumergiéndolas en la masilla e incorporándolas al aceite bien caliente. Dejamos hasta que se doren por toda la superficie.
Sacamos del aceite y las vamos dejando sobre un papel absorbente.












  6. Servimos bien calentitas con un chorrito de miel.




                                                                                             Ricas!!!!!!!!!!